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15
Nov 2017
Presentamos
a continuación un documento consolidado que consiste en un Modelo Económico
alternativo que sirva de "Bases para el Futuro"
en Cuba y una declaración de principios y valores indispensables para poner en
práctica esas Bases con el apoyo del "Manifiesto de Justicia
Social para la Cuba del Futuro" que figura depués
de las Bases.
Documento Final del
Taller convocado por la PDCI el 4 de noviembre de 2017
Bases Para el Futuro:
Respuesta a la Conceptualización del actual Modelo
Económico y Social Cubano para el período 2018-2030.
Económico y Social Cubano para el período 2018-2030.
Introducción
Las presentes Bases
ofrecen una respuesta consensuada de un grupo de profesionales cubanos en
materias de Economía, Derecho y Ciencias Sociales y Políticas a quienes se les
pidió estudiar tres documentos publicados por el Gobierno Cubano en julio del
2017. Los documentos elaborados por funcionarios del Partido Comunista Cubano
titulados 1.Conceptualización del Modelo Económico y Social Cubano de
Desarrollo Socialista; 2. Lineamientos de la Política Económica y Social
del Partido y la Revolución Para el Periodo 2016-2021; y 3. Acepción de
Algunos Términos Utilizados en La Conceptualización del Modelo Económico y
Social Cubano de Desarrollo Socialista y en las bases del Plan Nacional de
desarrollo Económico y Social hasta el 2030.
La finalidad práctica de
estas Bases que proponemos es brindar a las autoridades cubanas actuales una
salida a la perene crisis de la nación, y a futuros representantes democráticos
un perfil más eficiente para la gestión económica. El propósito
fundamental es lograr una guía alternativa que permita mejorar el futuro
panorama económico y social de Cuba.
Los documentos analizados
ponen de manifiesto errores conceptuales en los temas que pretende abordar. Un
ejemplo palpable es el siguiente de las paginas 3 a 12 del documento Conceptualización
del Modelo Económico y Social Cubano: en vez de enfocar las cuestiones
netamente económicas, plantea como fortalezas para avanzar variables
no-económicas, tales como la unidad del pueblo, su conciencia, el legado
histórico del comandante en jefe, el respaldo al partido y a sus líderes, los
valores esenciales arraigados en el pueblo cubano como son el patriotismo,
humanismo, honradez, etc.
Es evidente que la
economía, uno de los pilares fundamentales para ofrecer solidez y estabilidad a
cualquier nación, no depende de estas variables que tanto resalta el Modelo,
sino básicamente de las relaciones de propiedad, mercado, eficiencia,
rentabilidad, ganancias, etc., así como del marco jurídico y político.
Otro error o
tergiversación es la mención a "una extensa y activa sociedad civil
preparada y organizada en defensa de la Revolución" (p. 11), término que
no forma parte de la fraseología marxista tradicional y cuya exacta
significación en este contexto resulta difícil de adivinar, a menos que se
trate de un esfuerzo para incorporar en el documento Acepción de Términos
(pp. 12-14) como partes integrantes de la "sociedad civil socialista"
al Partido Comunista, la Unión de Jóvenes Comunistas, las organizaciones de
masas y a otras asociaciones y fundaciones. Los autores tratan de estar a
la moda o en sintonía con el resto del mundo donde el término sociedad civil es
de uso cotidiano por medio de este tipo de enunciados –sin embargo carecen de
un cabal conocimiento de la esencia y la naturaleza independiente de la
sociedad civil.
El documento no menciona
a las organizaciones religiosas o fraternales como parte de la sociedad civil,
ni explica que ésta tiene una naturaleza autónoma del poder político e incluso
le es permitido practicar políticas opuestas al mismo, lo que constituye una
característica esencial de la sociedad civil en toda democracia. Nos inclinamos
a pensar que la utilización de estos términos en el Modelo, tiene la intención
de confundir al lector ajeno a la realidad cubana.
Desde el punto de vista
conceptual, semántico y orgánico, el Modelo sólo se apoya en el pensamiento del
desaparecido F. Castro, el del actual presidente R. Castro y en programas y
lineamientos emitidos en distintos momentos por el Partido Comunista de Cuba.
Un marco de referencia huérfano de la fecunda historia nacional en documentos
que tratan de definir aspectos medulares del desenvolvimiento de la Nación
–jurídico, económico, social, y políticos-hasta el 2030.
CAPÍTULO I
·
Principios
que sustentan al modelo
·
Solución
a las contradicciones fundamentales de la economía cubana actual.
Los documentos analizados
no brindan soluciones a las siguientes contradicciones fundamentales de la
economía cubana:
·
entre
privatización y socialización de la producción, o lo que es lo mismo: entre la
propiedad y la apropiación de los resultados del trabajo, cada vez más
centralizada, posesionada por y para el Estado y la participación en el proceso
productivo cada vez más colectivista-socializada;
·
entre
producción y estímulo al factor humano (salarios, primas, etc.);
·
entre
el desarrollo de las fuerzas productivas cubanas, especialmente en sus avances
tecnológicos, científicos y de know-how, y las relaciones
estatal-asalariadas de producción;
·
entre
la existencia de una amplia demanda no solvente y una oferta pobre en todo
sentido;
·
entre
las necesidades de nuevas inversiones y la ausencia de ofertas por las
limitaciones burocráticas;
·
entre
la burocracia estatal-partidista explotadora y los trabajadores explotados;
·
entre
el costo de la burocracia (gobierno, ejercito, seguridad, partido, y
organizaciones políticas) y las capacidades económicas del modelo;
·
entre
las necesidades de todo tipo de la población, en especial vivienda,
alimentación y transporte, y la escasez de oferta y producción;
·
entre
las políticas impositivas y el desarrollo empresarial;
·
entre
la depresión del mercado interno y los monopolios estatales que impiden su
desarrollo;
·
entre
la incapacidad de la dirección y sus necesidades reconocidas de renovación en
general.
·
entre
la competitividad y productividad económica y la inclusión social.
Proponemos las siguientes
soluciones para superar esas fundamentales contradicciones:
1. Poner fin al Sistema
de Dirección Planificada del Desarrollo Económico y Social vigente en el país
desde 1959, cuya actualización es un fracaso, liberalizando la actuación de
todos los actores privados y públicos, con el objetivo de incrementar la
productividad, la eficiencia y eficacia. Garantizar la protección jurídica de
los derechos de propiedad dentro del sistema y la interrelación de los
diferentes actores.
2. Suprimir la
planificación socialista de la economía, que dejará de forma inmediata de ser
la vía principal para la dirección de la economía. En su lugar, la economía
social de mercado impulsará un nuevo modelo orientado a lograr los equilibrios
macroeconómicos fundamentales y los objetivos y metas sostenibles de desarrollo
a largo plazo. El Estado ejercerá, de conformidad con las leyes aprobadas para
ese propósito, la regulación sobre la economía social de mercado, aplicando las
normas más avanzadas en este ámbito.
3. Los convenios
colectivos de trabajo de empresa serán el instrumento del diálogo y la
concertación social, y en su contenido promoverán con absoluta libertad y
autonomía de las partes, la participación activa y consciente de los
trabajadores y sus representantes en la actividad de sus organizaciones.
4. La propiedad
socialista de todo el pueblo deja de ser el elemento fundamental del Modelo
Económico y Social Cubano, habida cuenta que nunca ha existido realmente ni hay
voluntad política para su construcción. Proponemos que la propiedad de los
medios de producción se devuelva a los agentes económicos privados como la
forma principal en la economía nacional. Junto a la propiedad privada de
personas naturales y jurídicas, como eje principal de la economía, se
reconocerá la actividad de la propiedad cooperativa y de las empresas
estatales.
Las organizaciones
políticas, de masas, sociales y otras entidades amparadas por la organización
comunista quedarán disueltas de manera inmediata.
5. Las Leyes regularán la
propiedad privada y la riqueza material y financiera en personas naturales o
jurídicas no estatales. El Decreto-Ley 149/94 tiene que ser
abrogado como una expresión mínima de buena voluntad y respeto a los derechos
de propiedad de los ciudadanos cubanos. No debe existir una forma expedita de
confiscación de sus propiedades sin las garantías procesales del derecho civil.
Las leyes se deben aplicar respetando las características legales intrínsecas
al concepto de propiedad que vio sus orígenes en el Derecho Romano y es base
del concepto de propiedad de todas las sociedades mercantiles modernas. El
derecho a enajenar, disponer, usar y disfrutar las propiedades en similares
condiciones, excepto por estrictos motivos de seguridad nacional no puede ni
debe ser infringido. En ese sentido todo decreto-ley, órdenes, o resoluciones
que contravengan ese concepto de propiedad deben ser abrogados. El Código Civil
Cubano debe sustantivar ese concepto de propiedad y leyes supletorias deben
adjetivar esos derechos reafirmando lo procedimientos civiles que garanticen la
protección de los propietarios. Esa es la única forma viable y sostenida para
permitir el crecimiento de la economía cubana.
6. Continuar
fortaleciendo el papel del contrato como instrumento esencial de la gestión
económica, elevando la exigencia en su cumplimiento en las relaciones entre los
actores económicos.
7. Exigir la
actuación ética de los administradores, los trabajadores y las entidades
privadas y públicas, así como fortalecer el sistema de auditoría interna y
avanzar en la aplicación de la política de diálogo y concertación social,
implicando a todos los trabajadores. La auditoría externa se basará,
principalmente, en auditorías económicas, administrativas y financieras, con
procedimientos homologados con los de otros países.
8. Continuar
fortaleciendo la contabilidad para que constituya una herramienta en la toma de
decisiones y garantice la fiabilidad de la información financiera y
estadística, oportuna y razonablemente.
9. El diseño de ese
modelo económico que nos proponen está basado en el mono-turismo para terminar
destruyendo la naturaleza cubana. Un detalle positivo de los documentos
publicados por la autoridades cubanas es que pretende conjugar el desarrollo
económico a que se aspira con la preservación del medioambiente, preocupación
válida a nivel mundial aunque en los documentos analizados (ver además
Acepción de Términos pp.28-29), no son mencionadas explícitamente las
alarmantes condiciones de contaminación ambiental propias de la Ciudad de La
Habana, en especial su bahía, de las demás grandes ciudades y de las
localidades donde se asientan grandes industrias: centrales azucareros,
cemento, minería y petróleo, etc.
10. Dado el número de
veces que se señala este problema ecológico a lo largo de los documentos,
parece que existe una mayor preocupación por alcanzar una sostenibilidad
medioambiental y limitar las repercusiones que el desarrollo económico acarrea
a la biosfera. A ese tenor, los redactores de la presente respuesta a la Conceptualización
del modelo económico y social cubano damos la bienvenida a la promulgación
del Decreto-Ley 241, del 26 de septiembre del 2006 y sus artículos 741 y 829.
En particular cuando se afirma que las sentencias que se dicten en proceso
referido a daño al medio ambiente, no causan estado de cosa juzgada, quedando
legitimado el perjudicado para ejercitar nuevas acciones reclamatorias por la
continuidad de los efectos del mismo evento dañoso que haya dado lugar a la
misma.
En general los miembros
del Taller concurrimos con los redactores de “Conceptualización del Modelo
Económico y Social Cubano del Desarrollo Socialista” en su segundo objetivo
para regular el mercado. La importancia del medioambiente en el desarrollo
económico es una posición común. No obstante, el documento usa la palabra
“medioambiental” y “medio ambiente” indistintamente 17 veces en sus 54 páginas
para conectar y resaltar la suma importancia de la aplicación de políticas
ecológicas sostenibles en los objetivos y principios fundamentales del Estado y
el Gobierno. La negación a grupos medio-ambientalistas críticos al gobierno a
existir y trabajar en Cuba es un grave problema que obstaculiza el cumplimiento
del segundo objetivo de lograr “establecer pautas de producción y consumo
racionales y ecológicamente sostenibles”. Además es necesario aceptar el
debate público como la única forma de controlar el cumplimiento de este segundo
objetivo importante del documento de “Conceptualización” (pp. 39 y 40).
Si el gobierno, el Estado y el Partido Comunista de Cuba (PCC) no aceptan la
tolerancia como premisa y el flujo democrático de ideas como instrumento, ese
objetivo no se cumplirá jamás.
Debemos agregar que
continúa un divorcio entre lo que dicen querer y lo que están haciendo. En Cuba
la energía primaria procede principalmente del petróleo, del que la isla carece
y necesita importar, y no se ha desarrollado un sector de energía renovable a
pesar de las potencialidades del archipiélago. Se necesitan grandes inversiones
en infraestructura que el gobierno no podrá asumir ni siquiera con socios de
capital privado. Por lo tanto se hace necesario resolver las contradicciones
fundamentales de la economía cubana para resolver este y otros muchos asuntos
urgentes para desarrollar el país.
CAPÍTULO II. –
La agricultura y
Ganadería
Puntos muy flacos
de la dirección económica del país durante las últimas seis décadas ha sido la
agricultura -ahora denominada agroindustria- (Conceptualización,
pp.27-32) y la ganadería; no deseamos extendernos en un recuento de los
centenares, o miles de planes fracasados, experimentos y locuras de que han
sido objeto ambas ramas de la economía cubana. Hoy el país es incapaz de
producir los alimentos que necesita para su población, viéndose obligado a
realizar masivas importaciones de alimentos por valor de miles de millones de
dólares anuales, muchos de ellos producidos por el “archienemigo
imperialista”.
Los autores del Modelo
que examinamos pretenden, de una forma bastante idealista y hasta quizás
ingenua, revivir la agricultura y la ganadería en cualquiera de sus formas,
hacerlas más eficientes y competitivas hasta en el campo internacional. Sin
embargo, entre las medidas propuestas no existe mención a la eliminación del
monopolio del Estado sobre ambas actividades, ni del monopolio de la empresa
denominada Acopio en la adquisición y comercialización de la producción de los
pequeños agricultores, ni una real apertura del mercado para los productores
del campo. Sin estas medidas fundamentales, todas las acciones propuestas
tendrán, en el mejor de los casos, un efecto amortiguado o quedarán como un
ejercicio de pura retórica.
Ofrecemos las siguientes
soluciones para mejorar la industria agropecuaria:
1. Los objetivos de
productividad de factores en las empresas servirán para avanzar en la
implantación del principio de que los ingresos de los trabajadores y los
empresarios en la economía, se correspondan con los resultados que se obtengan.
2. Se suprimen los
tributos que las empresas y las cooperativas se vean obligadas a pagar en su
oportunidad (según el Modelo) a los consejos de la administración municipal
donde operan sus establecimientos. Su sustitución será prevista en la reforma
tributaria que se establezca para tal fin, con el propósito de promover la
autonomía fiscal de los municipios.
3. Las empresas privadas
y estatales tendrán todas las facilidades para avanzar en el logro del ciclo
completo de producción, mediante los encadenamientos productivos entre
organizaciones que desarrollan actividades productivas, de servicios y de
ciencia, tecnología e innovación, incluidas las universidades, que garanticen
el desarrollo rápido y eficaz de nuevos productos y servicios, con estándares
de calidad apropiados, que incorporen los resultados de la investigación
científica e innovación tecnológica, e integren la gestión de comercialización
interna y externa. Igualmente se potenciará la cooperación internacional de las
empresas.
4. Las tierras estatales deben
ser vendidas, y no cedidas en arrendamiento, a corporaciones cubanas y
extranjeras con la condición que se mantengan productivas.
5. Las únicas tierras que
se mantendrán en manos del Estado cubano serán las destinadas a la conservación
de especies faunísticas y forestales.
6. Las cooperativas
podrán realizar libremente todo tipo de operaciones, sin más restricciones que
las establecidas en sus disposiciones de creación, como ser vendidas,
trasmitidas a otras cooperativas, o a otras empresas privadas y estatales o a
personas naturales. El gobierno creará una regulación de la actividad de
conformidad con las leyes que garanticen el libre funcionamiento de las
cooperativas.
CAPÍTULO III
El Turismo
El Modelo especifica en
las páginas 36 y 37 las pretensiones de un crecimiento acelerado de la
industria turística. Una buena noticia para los emprendedores nacionales es que
se continuará desarrollando la actividad no estatal en alojamiento, gastronomía
y otros servicios -sin especificar cuáles- relacionados con el turismo. Ahora
bien, el desarrollo sostenible del turismo cubano no debe estar en manos del
Grupo de Administración Empresarial, SA (GAESA), como sucede ahora. Es
imperativo, para salvar el futuro, terminar de inmediato con la posesión,
participación, administración y control de la industria turística nacional por
los grupos empresariales de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.
La idea del desarrollo
turístico de los Cayos es una idea buena, pero la construcción intensiva de
Hoteles cinco y cuatro estrellas por algunas cadenas españolas como Meliá o
Iberostar, con el uso de excesivo de concreto y otros materiales
no-biodegradables, no es un modelo sostenible. La idea es capitalizar al máximo
las bellezas medio-ambientales, culturales, históricas de la isla combinadas
con un turismo ecológico de alta calidad. Esa es la única forma de que Cuba
pueda fijar un posicionamiento competitivo de su turismo en el Caribe, donde
otros países tienen una larga tradición en este sector.
Mientras no se entienda
que el estatalismo asalariado con ese nivel de centralización de la propiedad,
la riqueza y las decisiones es el responsable de todo lo ocurrido a la economía
cubana, no puede haber renovación alguna. Detrás de la miopía y el
desconocimiento, el factor predominante es el interés del siempre mismo grupo
de burócratas de mantener el poder económico y político, no importan las
consecuencias para la economía y el pueblo cubanos. Las soluciones a los
problemas de la economía cubana pasan por la desestatalización de la economía.
CAPITULO IV
La vivienda y los
recursos hidráulicos
El Modelo gubernamental
es parco en cuanto a cómo va a mejorar los recursos hidráulicos, el tratamiento
de aguas residuales, y la construcción de viviendas; sólo se menciona la
consabida necesidad de elevar la eficiencia y la creación de empresas especializadas
de alcance nacional, en fin, nada relevante. En cuanto a esta última
construcción de viviendas, proponen establecer un Programa Nacional de la
Vivienda que entre sus prioridades pretende resolver el déficit habitacional
(un problema mayúsculo de la sociedad cubana, ya que se calcula que el déficit
pudiera alcanzar entre medio millón y un millón de unidades habitacionales)
priorizar la construcción, conservación y rehabilitación de viviendas en el
campo y.... estimular la natalidad (acápite 234, p.40), para lo que se
adoptarán las acciones que correspondan, pero no dice cómo lograr lo uno
ni lo otro. Algo que quizás hayan dejado a la imaginación del lector.
Menciona también el
adecuar la legislación vigente al modelo de desarrollo, así que probablemente
veremos cambios en las reglas de compra, venta, adjudicación, cesión y
cualquier otra forma de posesión de bienes inmuebles. El otorgamiento de
permisos o licencias para reparación de viviendasy trámites de propiedad es uno
de los mecanismos más corruptos surgidos en los últimos tiempos; para nadie en
Cuba es un secreto que los funcionarios de las diferentes Direcciones de la
Vivienda (municipales, provinciales) se están haciendo de grandes cantidades de
dinero a expensas de la discrecionalidad en el otorgamiento de estas
autorizaciones o permisos, ante lo cual la ciudadanía se encuentra
prácticamente indefensa, siendo esta una de las aristas más visibles de la
corrupción en el país. Estos permisos deben expeditarse de una forma
transparente y publica.
En relación con el
eventual desarrollo del mercado de la vivienda en Cuba, los redactores de este
documento manifiestan su preocupación por la violación de los derechos de
propiedad confiscada sin compensación por el proceso revolucionario, cuyos
titulares actuales pueden no coincidir con los reales, y al mismo tiempo
advierten de la gravedad de este tipo de operaciones con consecuencias
jurídicas y económicas que pueden suponer un quebranto para la economía
nacional.
En cuanto al tema -agua-
se priorizan la rehabilitación de acueductos y alcantarillados y el
reordenamiento de las tarifas del servicio, incluyendo el alcantarillado además
de otras medidas de ahorro y calidad. Estas medidas son promesas huérfanas de
un plan viable y se mantendrán incumplidas.
Ofrecemos las siguientes
soluciones:
1) Establecer una
estrategia a largo plazo de desarrollo constructivo de viviendas. Proponemos al
pueblo cubano un mapa de construcción de viviendas destinadas a resolver en su
totalidad y en el menor tiempo posible la abrumadora escasez de viviendas. Esta
estrategia se realizaría con parámetros adecuados de calidad arquitectónica en
dos etapas, que podrían ser:
a)
2018-2025
½ millón de viviendas
b)
2025-2030
½ millón de viviendas
2) El futuro Poder
Legislativo propondría un impuesto tributario a la construcción del 0.6% del valor de la
propiedad, que estaría vigente por los primeros 10 años, destinado expresamente
a mejorar la capacidad hidráulica. Tratamiento de aguas residuales,
mantenimiento y mejoramiento de acueductos y alcantarillados. Este
impuesto tributario debe ser pagado por entidades extranjeras y nacionales.
Los redactores del
documento Conceptualización del modelo económico afirman en la página 47
del documento que “han sido creadas las condiciones económicas y sociales,
así como facilidades de acceso a los servicios fundamentales que incentive las
permanencia y el retorno de las familias a las comunidades rurales.” No
enumeran, ni explican qué condiciones han sido creadas, porque esa afirmación
al igual que el resto del documento es una sarta de mentiras y elucubraciones.
El éxodo del campo a las ciudades continuará mientras el gobierno cubano
continúe construyendo la economía sobre las “remesas de los cubanos en el
exterior y el turismo”.
Para estimular el mercado
de viviendas proponemos:
1) Liberar las fuerzas
productivas del campesinado cubano con una total libertad de mercado.
2) Ofrecer créditos
frescos a largo plazo con la finalidad de construcción de viviendas.
3) Permitir la compra de
tierras con motivos conservacionistas y ecológicos a entidades privadas cubanas
y extranjeras.
4) Permitir la
contratación directa con empresas extranjeras para la construcción de
viviendas.
5) La indemnización y
devolución de tierras confiscadas por el Castrismo como un proceso legal que
tome en consideración el justo resarcimiento de las familias y corporaciones
afectadas, pero protegiendo y priorizando un futuro económicamente viable para
Cuba.
6) Además, debemos dar
prioridad a la empresa privada en los planes de construcción de viviendas y
abandonar formulas lamentables como la denominada “esfuerzo propio”. Un plan de
estas características puede tener un efecto multiplicador sobre el conjunto de
la economía pero se requiere antes reforzar los mecanismos de funcionamiento
microeconómico de los agentes involucrados en el proceso (sistema bancario, por
ejemplo).
CAPITULO V
Industria, finanzas e
inversiones
El Modelo oficialista
trata de regular las formas de gestión no estatales y la concentración de la
propiedad, la riqueza material y financiera en personas naturales o jurídicas, para
evitar que se contraponga a los principios de “nuestro socialismo”.
En la práctica lo que hacen es impedirlo. Mientras no exista una ley que
garantice el respeto a la propiedad privada, nada claro puede esperarse
respecto al aumento de riqueza.
Esta es una de las
inconsecuencia más nefastas del Modelo que, proponiéndose la expansión de la
economía privada y cooperativa, le pone trabas a su desarrollo, pues sabido es
que sin acumulación de riquezas no hay producción ampliada.
Las cooperativas no
agropecuarias seguirán como un experimento firmemente controladas por el
Estado, lo que demuestra que los formuladores de los documentos no tienen la
menor idea de lo que es el socialismo que dicen defender.
Las sociedades
económicamente prósperas actuales presentan como tendencia el desarrollo del
trabajo libre, privado y asociado en diversa forma, en las industrias,
finanzas, y las cooperativas en cuanto a propiedad, gestión y repartición de
ganancias. En materia financiera lo más importante que admiten los autores del
modelo oficial es reconocer la necesidad de concluir el proceso de unificación
monetaria y cambiaria como un paso decisivo en el ordenamiento monetario del
país. Pero no aducen precisiones sobre su instrumentación ni propuestas
de fechas. Este fenómeno afecta toda la economía, la gestión de las empresas
estatales, las relaciones de intercambio y especialmente las inversiones
extranjeras.
Los autores del Modelo
económico oficial reconocen la necesidad de una inversión extranjera, pero
restringida por los prejuicios de una economía estatal que controla la
inversión y a llimita a los intereses generales del Estado.
No se hace referencia a
la libre contratación, y este es uno de los principales obstáculos para su
pleno desarrollo. Se aspira a que funcione el sistema que han establecido con
el capital extranjero donde la inversión extranjera co-participa, pero no
mediante la explotación semi-esclava de la mano de obra cubana, con el pago al
gobierno de los salarios de los trabajadores como si el Estado fuese dueño de
esa mano de obra.
La llamada
Conceptualización es un compendio de criterios arbitrarios sobre un socialismo
nacional cubano “propio” –en realidad un hibrido ruso-chino, enfermizo,
decadente que solo aspira a mantenerse a flote con “principios” voluntaristas,
y seudo-marxistas, mientras el verdadero poder económico radica en un grupo
cerrado de militares aliados a la familia de los Castrosescudados en la
sombrilla del Estado.
El Modelo está lleno de
contradicciones, imprecisiones, con metas insostenibles, para las cuales no
existen bases sólidas, sino que recuerdan los alardes de la zafra de los 10
Millones. Son la demostración más palpable del agotamiento de un modelo arcaico
y de su incapacidad para reinventarse. A falta de una salida democrática de la
crisis, constituyen el preámbulo de la implosión natural del experimento
neo-estalinista cubano. Se niegan a reconocer sus limitaciones y errores.
Apuestan a la sobrevivencia en vez de a la grandeza. Una vez más condenan al
pueblo cubano a la pobreza para poder garantizar su propia existencia.
Proponemos las siguientes
soluciones:
1). La política económica
de un sistema democrático se orientará estratégicamente a garantizar los
equilibrios macroeconómicos fundamentales, y con ello lograr un entorno
macroeconómico-fiscal, monetario y financiero estable y sostenible para
favorecer y estimular una asignación eficiente de los recursos nacionales y del
crecimiento económico sostenido.
2). Una prioridad de la
política económica será la unificación de las monedas en circulación, otorgando
al peso cubano el papel de instrumento del sistema monetario, con el objetivo
de fortalecer su valor y preponderancia en el país. Para ello se solicitará
apoyo de organismos especializados internacionales que faciliten la estabilidad
de la moneda.
3). Suprimida la
planificación central de la economía, la política económica irá dirigida a
consolidar el marco regulatorio e institucional de las condiciones que permitan
avanzar en el funcionamiento ordenado y eficiente de los mercados para
incentivar la eficiencia, la competitividad y el fortalecimiento del papel de
los precios.
4). El sistema financiero
será privatizado como parte de la estrategia dirigida a conseguir su
funcionamiento eficiente, solvente y diversificado, que asegure la
sostenibilidad financiera del país. Quedará suprimida de forma inmediata la
anunciada regulación del sistema contenida en el Plan Nacional de Desarrollo
Económico y Social.
5). La política económica
reconoce que el incremento sostenible y continuo de la productividad de la
economía es la única garantía de incrementar gradualmente el poder adquisitivo
de los ingresos provenientes del trabajo, manteniendo los equilibrios
macroeconómicos fundamentales y el nivel de prioridad que requiere la
recapitalización privada de la economía.
Proponemos también que el
proceso de planificación democrática de la economía que sustituya al actual
mecanismo intervencionista y totalitario, debe:
6). Garantizar la
producción de bienes y servicios y establecer una dinámica de crecimiento del
Producto Interno Bruto (PIB) y, en consecuencia de la riqueza del país, que
asegure un nivel de desarrollo sostenible, que conduzca al mejoramiento del
bienestar de la población, con equidad y justicia social.
7). Promover mayores
niveles de productividad y eficiencia en todos los sectores de la economía, a
partir de elevar el impacto de la ciencia, la tecnología y la innovación en el
desarrollo económico y social, así como de la adopción de nuevos patrones de
utilización de los factores productivos, modelos gerenciales y de organización
de la producción.
8). Disminuir los niveles
de los subsidios y otras transferencias que se otorgan por el Estado a la
economía, y promover el incremento de la inversión en infraestructuras públicas
y actividades que sostengan la economía privada.
9) Lograr una relación
adecuada entre el componente importado de la producción nacional y la capacidad
de la economía de generar ingresos en divisas.
10) Perfeccionar y
fortalecer la utilización de los indicadores macroeconómicos en el ministerio
de economía, como elemento fundamental para el seguimiento y evaluación de la
coyuntura.
11) La política monetaria
a corto, mediano y largo plazos tendrá encomendado el logro del equilibrio monetario
interno y externo.
12) Utilizar el
tipo de interés como instrumento fundamental de las autoridades para lograr el
control de la inflación, la estabilidad cambiaria, el poder adquisitivo de la
moneda y el crecimiento ordenado de la economía.
13) Estructurar un
sistema de tasas de interés racional y fundamentado, así como establecer los
mecanismos que permitan que la tasa de interés se constituya en un instrumento
relevante de la política monetaria.
14) Adaptar las reglas de
emisión monetaria a las normas internacionales e impulsar el uso de las
herramientas analíticas para su medición y control.
15) Fortalecer la
utilización de los instrumentos de política monetaria para administrar
desequilibrios coyunturales, contribuir al ordenamiento monetario del país y al
cumplimiento de las metas establecidas en el plan. Se contará para ello con la
asistencia de organismos internacionales especializados.
16) El uso de
instrumentos de control de la cantidad de dinero en poder de la población en
relación con la capacidad de absorción del Estado se irá sustituyendo por el
uso general de los tipos de interés, como instrumento clave para lograr la
estabilidad monetaria y cambiaria.
17) El crédito bancario
pasará a ser gestionado por entidades privadas y se promoverá el crecimiento
del mismo como mecanismo de impulso a la actividad económica del país y el
fortalecimiento del mercado interno.
18) Los bancos privados
deberán incrementar y diversificar las ofertas de crédito a la población en la
medida que las condiciones del país lo permitan.
19) Los bancos
privados deberán incrementar y diversificar las ofertas de productos bancarios
a la población para estimular el ahorro y el acceso a los servicios
financieros.
20) Los bancos privados
podrán especializarse, si así lo estiman conveniente, para atender de forma más
adecuada los intereses de los distintos sectores económicos del país.
21) El Banco Central de
Cuba pasará a ocupar el papel que le corresponde en la ejecución de los
mecanismos de regulación y supervisión del sistema financiero en función de los
riesgos crecientes de esta actividad en el actual entorno económico y con la autonomía
que se le debe reconocer.
22) En la medida de lo
posible, se avanzará en un mecanismo de liberalización progresiva del sistema
de pago y de los sistemas financieros, con una eficiente y transparente
infraestructura de pagos.
23) Concluir el proceso de
unificación monetaria y cambiaria como un paso decisivo en el ordenamiento
monetario del país.
24) En la medida de lo
posible, se avanzará en la creación de mecanismos más eficientes de libre
cambio para el acceso a las divisas de los diferentes actores económicos, que
contribuyan a facilitar el funcionamiento de la economía.
25) La política fiscal
tiene como objetivo el incremento sostenido de la eficiencia de la economía y
de los ingresos al Presupuesto del Estado, con el propósito de respaldar el
gasto público y mantener un adecuado equilibrio financiero.
26) Corresponde al
sistema tributario democrático cubano la función de redistribución del ingreso,
basado en los principios de generalidad y equidad de la carga tributaria, a la
vez que contribuya a la aplicación de las políticas encaminadas al
perfeccionamiento del modelo económico. Tener en cuenta las características de
los territorios. Una reforma tributaria democrática prestará atención a estos
objetivos.
27) Estratégicamente, el
Presupuesto se elaborará en equilibrio entre ingresos y gastos. Se
perfeccionarán los mecanismos que garanticen que la demanda de financiamiento
del Presupuesto del Estado resulte congruente con el equilibrio financiero. La
deuda pública acumulada se devolverá siempre que no ponga en peligro la
capacidad de la economía de generar ingresos futuros que permitan su
amortización.
28) La política relativa
al mercado de deuda pública irá destinada a reducir su tamaño y a su
consolidación a medio y largo plazo, evitando su crecimiento.
29) El Estado limitará la
inversión financiera en el sector productivo, priorizando los recursos hacia
las infraestructuras de la economía.
30) Se regulará por Ley
la inversión del Estado en las actividades que quieran fomentar el interés del
desarrollo económico y social del país.
31) La reforma tributaria
prestará especial atención a la aplicación de estímulos fiscales dirigidos a
las empresas privadas de nueva creación y a las pequeñas y medianas empresas
(PYMES) que lo necesiten para lograr un nivel de competitividad.
32) Los estímulos
fiscales a las empresas estatales con pérdidas serán suprimidos de forma
inmediata, incluso cuando se trate de sectores claves de la economía. Las
empresas privadas recibirán atención prioritaria, sobre todo aquellas especializadas
en la exportación, las que sustituyen importaciones y las que promuevan
inversiones en infraestructuras.
33) El sistema tributario
arancelario será suprimido como parte de una política de apertura al exterior
que fomente tanto las importaciones como las exportaciones. Se otorgará
prioridad a los regímenes arancelarios preferenciales y las bonificaciones que
se consideren convenientes otorgar, bajo el principio de que los fondos
exportables y las producciones que sustituyan importaciones deben ser
rentables.
34) Fomentar la cultura
tributaria y la responsabilidad social de la población, entidades y empresas
privadas y públicas del país, en el cumplimiento cabal de las obligaciones
tributarias, para desarrollar el valor cívico de contribución al sostenimiento
de los gastos sociales, al tiempo que se avanza en la construcción de un
moderno sistema democrático y de libertades.
35) Los
instrumentos jurídicos relativos a las finanzas públicas en el país se
reordenarán de acuerdo con los principios de la reforma tributaria democrática.
36). El proceso de
planificación central será suprimido de forma inmediata, y quedará sin efecto
en todos sus ámbitos, en especial en lo relativo a la utilización de los
recursos financieros del Presupuesto del Estado, tanto en los ingresos como en
los gastos.
37) Para
perfeccionar la gestión en el cobro de los tributos y fortalecer el control
fiscal se promoverá una reforma en profundidad de la actual Oficina Nacional de
Administración Tributaria (ONAT) para convertirla en una moderna Agencia
tributaria cubana, profesional, eficiente, moderna y dotada de nuevas
tecnologías, que simplifique el pago de los tributos por los contribuyentes y
fije la actuación recaudatoria del Estado.
38) Establecer por la
estadística oficial unos índices de precios (al consumo, industriales, de
servicios, de exportación e importación, etc.) que permitan medir los hechos
económicos, estimulen la producción, la eficiencia, el incremento de las
exportaciones y la sustitución de importaciones, así como trasladar las señales
del mercado a los productores.
39) La política
económica democrática promoverá la liberalización de precios, suprimiendo los
que puedan estar centralizados o sometidos a cualquier tipo de control, para
facilitar su ajuste de oferta y demanda en los mercados, en especial, los
precios mayoristas y minoristas de todos los productos y servicios.
40) Suprimir
cualquier procedimiento destinado a que el Estado garantice, controle o
manipule con métodos efectivos de regulación y control directo e indirecto los
precios mayoristas y minoristas. Salvo situaciones de emergencia nacional o
desastres naturales,
41) La fijación de
los precios minoristas no se someterá a ningún control estatal, y en su cálculo
se asegurará la rentabilidad de los márgenes comerciales y los tributos que
correspondan. Salvo algunas excepciones transitorias de seguridad social que
fije la Ley.
42) La política de
subsidios, tanto a personas como productos, irá siendo progresivamente
eliminada. No obstante, durante un tiempo se podrán mantener algunos subsidios
para garantizar determinados productos o servicios de uso masivo que lo
requieran.
43) Los precios
mayoristas, fijados libremente por los operadores en los mercados, deben
constituirse en el vehículo principal para la asignación de recursos en la
economía, minimizando el uso de mecanismos administrativos. Salvo situaciones
de emergencia nacional durante desastres naturales u otros mecanismos creados
para protección del consumidor, garantizados los derechos del proveedor bajo la
Ley.
44) Promover el
desarrollo del sector de seguros por la iniciativa privada para potenciar el
uso del seguro, en sus diferentes modalidades, como mecanismo de protección
financiera de las personas y del sector productivo, abarcando todas las formas
de gestión. Promover los seguros de vida como complemento de la seguridad
social.
45) Consolidar la
credibilidad de la economía nacional en sus relaciones internacionales mediante
el estricto cumplimiento de los compromisos contraídos y el apoyo y
colaboración de los organismos internacionales especializados.
46) Los profesionales,
funcionarios y empresarios que intervienen en las relaciones económicas
externas actuarán conforme a las reglas y procedimientos de las organizaciones
a las que pertenecen, cumpliendo con rigor sus compromisos en aspectos
económicos, financieros, y jurídicos, entre otros.
47) En el ámbito de
la actividad estatal, y en su caso, se aplicará el principio de “quien decide
no negocia” en toda la actividad que desarrolle el país en el plano de las
relaciones económicas internacionales.
48) Promover el
establecimiento de empresas y alianzas en el exterior, que propicien el mejor
posicionamiento de los intereses de Cuba en los mercados externos.
49) Garantizar la
aplicación integral de las políticas comercial, fiscal, crediticia,
arancelaria, laboral y otras. Los precios de los productos que se cotizan en
bolsa y que Cuba comercializa se adaptarán a las reglas de los mercados, sin
intervención estatal alguna.
50) Potenciar las
facilidades a las empresas vinculadas al comercio exterior para incrementar y
consolidar los ingresos por concepto de exportaciones de bienes y servicios y
mejorar la eficacia de su gestión; se promoverá la creación de una vocación
exportadora a todos los niveles; se promoverá la realización de estudios de
mercado para la toma de las decisiones más importantes y estratégicas; y se
facilitará totalmente la participación de las entidades nacionales en el
comercio exterior.
51) La política comercial
promoverá la diversificación de los destinos de los bienes y servicios
exportables, dando preferencia a los de mayor valor agregado y contenido
tecnológico, además de mantener la prioridad y atención a los principales
socios del país, para lograr mayor estabilidad en la obtención de ingresos.
52) Continuar
diversificando todos los mercados de productos y de servicios con el objetivo
principal de incorporar mayor valor agregado al producto.
53) La actual política de
exportación de servicios profesionales controlada por el Estado será suprimida
de forma inmediata. En su lugar, se facilitará que todos los profesionales que
deseen comercializar sus servicios en el exterior puedan hacerlo libremente,
concediendo ayudas y estímulos a dicha actividad que se ejercerá de forma libre
y autónoma, sin intervención del Estado.
54) En el necesario
desarrollo de los servicios médicos y de salud cubanos y, con el objetivo de
continuar ampliando los mercados para su exportación, se prestará especial
atención a la colaboración pública y privada, facilitando la participación
libre de la actividad privada en estos sectores y fomentando el establecimiento
de relaciones internacionales.
55) Garantizar, por las
empresas y entidades vinculadas a la exportación, que todos los bienes y
servicios destinados a los mercados internacionales respondan a los más altos
estándares de calidad.
56) La gestión
importadora del país será completamente privatizada para lograr su mayor
eficacia y eficiencia, haciendo énfasis en la disponibilidad oportuna de las
importaciones, su racionalidad, el uso eficaz del poder adquisitivo y el
desarrollo del mercado mayorista.
57) Las empresas privadas
y estatales recibirán apoyo y asesoramiento para promover acuerdos
internacionales de cooperación en el sector industrial que favorezcan las
exportaciones de mayor valor agregado y la sustitución de importaciones, con un
mejor aprovechamiento de las capacidades nacionales.
58) La liberalización de
las importaciones y exportaciones tras un período de cautela tendrá como
principal objetivo la plena inserción de Cuba en la economía mundial y el
aprovechamiento de sus ventajas competitivas en la globalización. Una tarea que
corresponderá al sector privado empresarial.
59) A nivel estratégico,
se hará todo lo necesario para avanzar en el proceso de reordenamiento de la
deuda externa, aplicando estrategias de pago flexibles, de modo que se
garantice estrictamente el cumplimiento de los compromisos, para contribuir al
desempeño creciente y sostenido de la economía, así como al acceso a nuevos
financiamientos.
60) Restablecido el
acceso de las empresas privadas y estatales cubanas a los mercados financieros
internacionales, la política económica democrática se orientará a mantener
estables las primas de riesgo y asegurar que el acceso a la financiación es el
adecuado y no plantea problemas del pago de las deudas reordenadas y la deuda
corriente.
61) La política de
atracción de la inversión extranjera se adaptará al nuevo marco jurídico de
protección de los derechos de propiedad. Estratégicamente se pretende
incrementar la participación de la inversión extranjera directa en la economía
nacional como una fuente para el desarrollo del país. Considerarla en
determinados sectores y actividades económicas como un elemento fundamental.
62) Favorecer, en el
proceso de promoción de inversiones, la diversificación de la participación de
diferentes países en función de los intereses de las empresas que se involucren
en los procesos.
63) Se
suprimirá de forma inmediata la intervención estatal en la inversión extranjera
con la denominada cartera de proyectos de oportunidades de inversión
extranjera, para facilitar la libre elección de los operadores en las
actividades, sectores y los territorios que estimen oportunos.
64) La Zona Especial de
Desarrollo Mariel será privatizada de forma inmediata mediante concurso público
internacional bajo la supervisión de organismos especializados que garantice la
máxima transparencia. Obligatoriamente, los fondos obtenidos con la venta se
destinarán a la inversión en infraestructuras necesarias para la economía
nacional.
65) Los modestos éxitos
en la industria Biotecnológica deben ser potenciados con una mentalidad de
mercado apropiada que permita ofrecerle un soporte industrial a las innovaciones,
descubrimiento y talento de los científicos cubanos. La diversificación de la
economía cubana debe enfocarse como un asunto vital de seguridad nacional. El
Estado debe estimular la inversión extranjera y la participación de toda la
sociedad cubana en la infraestructura industrial brindándole apoyo económico y
modernizando diversas industrias como la biotecnológica, la niquelífera, el
cobalto, los servicios médicos, los deportes y la recreación.
Llamamos la atención
también a las consideraciones de los documentos bajo examen que plantean
continuar participando activamente en el impulso al proceso de concertación
política e integración de Nuestra América, en especial desde la Alianza
Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) y la comunidad de
Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC). En cuanto a la integración de
Nuestra América, es bueno señalar que los mecanismos integradores políticos y
económicos de la región latinoamericana han sufrido un agudo proceso de
ralentización durante los últimos años, la crisis ha afectado al Mercosur, la
Comunidad Andina ha prácticamente desaparecido luego de la retirada de
Venezuela, el Sica -Centroamérica- también se ha visto seriamente erosionado y
la ALBA, promovida por los desaparecidos presidentes Chávez y Castro, también
se encuentra enfrentando una aguda crisis a raíz del deterioro de la situación
política venezolana; de ocurrir un derrumbe del actual gobierno de esa nación
ALBA estaría prácticamente condenada a la desaparición. Por lo tanto se propone
re-evaluar la participación de Cuba en todos estos pactos regionales.
CONCLUSIONES
Los intentos del gobierno
cubano por 58 años de diversificar la economía no han sobrepasado un saco de
discursos, mentiras, y promesas incumplidas. Es hora de que por el bien de toda
la nación permitan a las nuevas generaciones de cubanos traer nuevas ideas
económicas y cumplir el viejo anhelo de convertir a la Mayor de las Antillas en
un país desarrollado económicamente. El gobierno de los hermanos Castro intentó
destruir el monocultivo azucarero y en realidad destruyó la industria azucarera
sin crear otras nuevas.
Cuba necesita un proceso
de democratización política y económica, que desemboque en la creación de un
Estado de Derecho sustentado en una democracia. La participación popular más
amplia posible debe instaurar la división de poderes ejecutivo, legislativo y
judicial. El control democrático garantizará plena transparencia, con
municipalización efectiva de los poderes, donde se respeten íntegramente los derechos
humanos reconocidos universalmente.
Las distintas formas de
propiedad y de producción serán reguladas en una legislación que incluya la más
amplia selección de empresas mercantiles y de modelos de producción con plena
libertad de mercado. La nación debe promover una política dirigida a estimular
fiscal y crediticiamente el trabajo libre, donde los beneficios sociales no se
conviertan en un lastre económico, sino en una oportunidad más de desarrollo.
Las leyes que
garantizarían este tipo de sociedad serían determinadas por el poder
legislativo electo por medio del voto directo y secreto, en medio del goce
pleno de las libertades de expresión, asociación y elección con
multipartidismo, en un ambiente nacional de paz, integración, reunificación y
concordia.
Las mismas leyes deberán
incluir regulaciones específicas para la preservación y mejoramiento del medio
ambiente; deberán, además, propiciar el libre acceso a la Internet por toda la
población.
El papel constructivo de
una oposición diversa es vital para evitar un desastre mayor con enormes
pérdidas de vidas humanas en un conflicto que no es necesario. Invitamos a
todos los hombres y mujeres de buena voluntad a sentarse a la misma mesa.
Incluyendo a las fuerzas armadas para, teniendo en cuenta las incapacidades del
sistema actual y de los documentos programáticos destinados a brindar a la
nación cubana una respuesta a los retos económicos y sociales del siglo XXI,
propiciar una transición democrática pacífica, sin violencia, lo que implica el
establecimiento de un diálogo nacional que incluya una amplia negociación entre
el actual gobierno y la oposición. Este documento es un paso en esa
dirección, y una exhortación al Gobierno cubano actual a representar los
intereses de la totalidad de la nación cubana.
La ventaja que detenta el
gobierno al mantener a su pueblo en un estado de perenne incertidumbre
financiera y desprovisto de grandes capitales tiene el efecto de paralizar toda
movilidad social encaminada a lograr una sociedad civil próspera; y de anular
la función fiscalizadora de esa sociedad a las gestiones de un Estado que no ha
respondido en 58 años a las aspiraciones de bienestar de su pueblo.
El objetivo de la
“Conceptualización” y los “Lineamientos” del gobierno cubano es mantener el
control político y el poder económico. Los cubanos son rehenes de un grupo de
cobardes que temen el crecimiento económico del pueblo. En esencia, una mala
copia de los manuales soviéticos que han sido refutados por la historia más
reciente. En el caso específico de Cuba, toda esa aberración ha implicado la
destrucción de su economía, de su parque industrial y productivo y finalmente
ha provocado un estancamiento y disminución de la población y sus capacidades
de reproducción por emigración, baja tasa de nacimientos y vejez.
El modelo “socialista”
del fidelismo es una copia barata del estalinismo que ahora se nos quiere
presentar como “actualizado” por el uso de una fraseología de mercado. Las
limitaciones a la propiedad privada, la propiedad cooperativa y la inversión
extranjera, han sido, entre otras causantes del desastre que hoy tenemos, las
expresiones más definitivas de la destrucción de la economía azucarera, la
desindustrialización y la disminución de la población cubana.
Exhortamos a toda la
Nación a caminar juntos hacia el futuro. A un dialogo imprescindible desde la
salas de las casas hasta las plazas públicas. Exhortamos a la Nación a un
futuro de paz, y prosperidad económica. Un futuro al alcance de todos. “Con
todos y para el bien de todos”.
Dada en Miami, Noviembre
4, 2017.
MANIFIESTO DE JUSTICIA
SOCIAL PARA LA CUBA DEL FUTURO
Las organizaciones y
personas firmantes de este Manifiesto respaldan resueltamente el Documento
titulado "Bases para el Futuro: Respuesta a la Conceptualización del
actual Modelo Económico y Social Cubano para el período 2018-2030.",
aprobado en el Taller realizado el 4 de noviembre de 2017 en la Escuela de
Derecho de la Florida International University, en Miami.
Reconocemos que este
documento hace una certera crítica constructiva a la política económica
aprobada por la Asamblea Nacional del Poder Popular en mayo/junio pasado, y
ofrece opciones viables que contribuirían a edificar una Cuba mejor con mayores
perspectivas de progreso y libertad parasu pueblo, orientándose hacia un modelo
respetuoso con el compromiso político de lograr la necesaria armonía entre el
funcionamiento de la economía de mercado y el alcance de la justicia social.
El documento aprobado es
apenas un esbozo de las cuestiones fundamentales que han de tenerse en cuenta
para impulsar una reforma económica progresista, la cual precisa elaborarse a
profundidad en un ambiente de integración de toda la Nación cubana y de plena
libertad de expresión que permita el debate franco y abierto para desarrollar y
decidir los detalles indispensables de tan complicado y trascendente tema.
Con ese propósito,
consideramos que las reformas económicas esbozadas en "Bases para el
Futuro" deben desarrollarse respetando los siguientes principios
básicos:
·
Desarrollo
pleno de las actividades económicas, mediante un orden jurídico que facilite el
funcionamiento de instituciones que las promuevan, fomenten y generen confianza
y estabilidad. Las actividades empresariales públicas y privadas recibirán el
mismo tratamiento legal y la misma seguridad jurídica.
·
Respeto
a la propiedad privada y su reconocimiento como derecho individual con plenas
garantías, siempre que no sea lesiva al interés colectivo, según lo estipule la
Constitución y las leyes formuladas para atender a su función social.
·
Libertad
de empresa y sindicación con una responsabilidad social que respete el
compromiso de empleados y empleadores de promover el bien común mediante normas
de participación en las utilidades y la creación de fondos de contingencia y
protección para cada uno de los gremios laborales.
·
Promoción
del cooperativismo en todos sus modelos y respaldo financiero, mediante
créditos asequibles, de otras empresas comunitarias o de autogestión.
·
Establecimiento
de un sistema tributario justo que requiera que cada individuo contribuya a la
comunidad conforme a su capacidad de rendimiento y al nivel de sus ingresos,
orientado a promover un firme compromiso de solidaridad y de cooperación social
en un sistema de proporcionalidad orientado a un justo equilibrio de las rentas
y la riqueza de todos los habitantes del país.
·
Creación
de un sistema universal de Seguridad y Asistencia Social organizado por
entidades públicas y privadas, de conformidad con la ley y debidamente
garantizado por el Estado para que goce de sustentabilidad y responda a las
necesidades mínimas de los beneficiados.
·
Aplicación
del principio de subsidiariedad en las políticas económicas y en la gestión de
las decisiones administrativas que permitan a los gobiernos locales y a las
asociaciones comunitarias tomar decisiones presupuestarias y de orden
impositivo, incluyendo una amplia autonomía municipal sobre sus propios recursos
con transparencia, amplia publicidad y participación comunitaria.
·
Respaldo
legal al desarrollo de actividades y mercados competitivos, impulsando la libre
competencia y prohibiendo la formación de monopolios y oligopolios. No se
permitirá la acumulación privada de poder económico en grado tal que ponga en
peligro la independencia del Estado. Las concesiones de servicios públicos,
cuando excepcionalmente se hagan, no podrán ser otorgadas por un período mayor
a un número de años establecido por la ley y estarán supervisadas por el
Estado.
·
Promoción
de leyes que establezcan un fundamento ético para el funcionamiento de las
instituciones públicas y el orden económico y social, las cuales fomenten la
autodisciplina, la responsabilidad política, el sentido de justicia laboral, la
honradez administrativa, la lealtad mutua entre empresarios y trabajadores, el
respeto a la dignidad humana y la solidaridad.
·
Protección
firme de los derechos de los consumidores, sancionando la información
fraudulenta, la publicidad engañosa, la adulteración de los productos, la
alteración de pesos y medidas, y el incumplimiento de las normas de calidad.
·
Limitación
de la intervención del Estado a cuestiones económicas estratégicas y al ajuste
de las condiciones institucionales para que no contradigan los objetivos
sociales y la libertad de los trabajadores, así como al control y castigo de
los abusos previstos por la ley, y a las medidas coercitivas para evitar que se
violen las obligaciones fiscales. Al Estado le corresponde una planificación
económica referencial para los diversos operadores económicos.
El desarrollo de las
ideas contenidas en el Documento titulado "Bases para el Futuro:
Respuesta a la Conceptualización del actual Modelo Económico y Social Cubano
para el período 2018-2030.”, que se adjunta a este Manifiesto, queda sujeto
a la aplicación de estos principios básicos y de otros que sean también
debidamente reconocidos, de conformidad con los instrumentos contenidos en la Carta
Internacional de Derechos Humanos, en un proceso democrático en el que
participen todos los cubanos en un ambiente de respeto por esos derechos
internacionalmente reconocidos.
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