.


..

..

lunes, 2 de julio de 2018

Una aclaración necesaria.


Por Juan Jose Lopez
Vocero en Miami de B.D.H.

                                            Si hace falta

Un Buro de Derechos Humanos debe llevar una sección de denuncias y de cómo se canalizan las mismas, es decir: recibir y enviar las violaciones de derechos humanos a las instancias que monitorean estos valores.

¿Por qué nuestro Buro de Derechos Humanos solo se ha dedicado a Imponer varias demandas en tribunales cubanos y en foros extranjeros?

Somos tres colegas los que integramos el Buro de Derechos Humanos y nos coaligamos con el Bufete Internacional de Puerto Rico. Pusimos una demanda en Corte cubana en favor de la libertad de movimiento. Es el caso del señor Conde Medina, residente en Kentucky, quien envía el cadáver de su hermano para Cuba desde los Estados Unidos y el no pudo viajar a darle sana sepultura por la prohibición del gobierno cubano.

Una vez puesta la demanda, pasaron los términos requeridos y sometimos la queja a la Comisión de Derechos Humanos. Dicha acción está en estudio en la mencionada instancia.

Nuestros colegas están ocupados en otras demandas que se divulgaran una vez se canalicen. La próxima en curso para agotar la instancia interna, requisito obligatorio previo a someterla en foros internacionales, es en favor de los profesionales que se han acercado a nuestro Buro para reclamar justicia ante la violación de sus derechos a viajar hacia Cuba después de abandonar las llamadas misiones en el extranjero. Ellos denuncian y quieren levantar el castigo de ocho años que el gobierno les impone para poder regresar en breve y visitar sus familiares.

Hay que decir que hasta el momento los costos de estas operaciones descansan en nuestro bolsillo. Uno de nuestros colegas es recién llegado a este país y atraviesa los embates de la emigración en sus primeros momentos. Todos sabemos de eso.

Realizar una demanda y enviarla a Cuba lleva gastos de llamadas telefónicas y envíos de dinero para facilitar el movimiento de los abogados que se brindan a canalizar esta encomienda. No siempre se encuentran viviendo en la Habana donde están los tribunales adecuados. Imagínense el costo de monitorear la situación de los derechos humanos en cualquier parte del mundo.

Claro que nos arriesgaremos a pedir ayuda. Necesitamos contribuciones y estamos dispuestos a correr el riesgo de ser calumniados por los canallas que no desean el éxito de los oponentes al “gobierno de Diaz Canel”.