Por Lic. Juan José López
En Cuba Miguel Díaz
Canel gana las elecciones para presidir el Estado cubano aunque en la contienda
no hubo un rival. ¿Mito o elecciones?
Para asomarnos al
sistema electoral cubano hay que recorrer una pista construida por los
comunistas del pasado que crearon la maquinaria que a partir de ahora el ungido
Díaz Canel tendrá que manejar.
Los críticos definían
el sistema cubano como semi parlamentario con rasgos presidencialistas, era notable la figura fuerte del jefe de estado durante la vida del desaparecido Castro. El
Presidente del Concejo de Estado no es persona electa por el pueblo directamente, estos eligen el
parlamento y dentro de ese conglomerado se elige el Concejo de Estado y su
Presidente. Eso le da similitud a los sistemas Parlamentarios existentes, la
diferencia es la trampa siguiente: ?quienes postulan y nominan los candidatos? ambas comisiones la dirigen los comunistas.
En la Ley de leyes cubana,
el Partido Comunista es el órgano rector de la sociedad y el Estado. La formulación
de políticas la decide el primer secretario del partido, pero el vencedor en
estos fabulosos comicios usara sin tocar la brújula: el timón, el freno y el
acelerador del carro. Cabe preguntarse: ¿para qué tantas elecciones en Cuba?
Debiera solo elegirse el primer secretario del partido unico existente. Oposicion al margen de la Ley.
En el pasado vivia el líder
de la construcción del sistema, lo que llaman revolucion. Este manejaba y decidia todo, era un semidiós terrícola que
no dejaba espacio para nada. Su sucesor le da visibilidad al llamado partido único.
Quizás sea este el legado del segundo Castro.
¿Que podrá hacer el campeón
de las elecciones sin rival? Aunque solo Dios sabe, este funcionario recibe un país
con estamentos militares presente en cada renglón del mismo. Todos con
intereses sólidos y bien posicionados.
Lo único positivo en
todo esto es que la “generación dura”, el grupo de la Sierra Maestra, va
quedando atrás, además que al tener los militares cubanos los principales
enclaves económicos, aun cuando hay extranjeros presentes en la economía, no habrá
que mirar tanto a los foráneos para la toma de decisiones en el país.
